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Nuestra Historia

Origen de los Servicios de Inteligencia

La historia de los Servicios secretos es tan antigua como la propia Historia. La necesidad de disponer de información para comprender la realidad o para vencer al enemigo existe desde el principio de los tiempos.

En todas las guerras se utilizaban Servicios de Información para conocer con anticipación los planes tácticos del enemigo. Las bases de lo que hoy conocemos como Servicios de Inteligencia, entonces íntimamente ligados al cuerpo diplomático, las sentaron en el siglo XV los distintos Estados italianos. Sin embargo, su desarrollo exponencial se dio fundamentalmente en el período de entreguerras y, en especial, tras la II Guerra Mundial. Tras este conflicto, el uso de los Servicios de Inteligencia se generalizó a otros ámbitos de la vida y de la sociedad, con la consecuencia de que los Servicios dejaron de tener un carácter exclusivamente militar.

En España existen numerosos antecedentes históricos del uso de la Inteligencia, entre los que destacan los vinculados a acontecimientos como la guerra de la Independencia, las guerras Carlistas o las campañas de Ultramar y de Marruecos, aunque no se mantuvo una línea de continuidad temporal.

  • Primer intento y creación del SECED

    Se considera que el primer intento de creación de un Servicio de Inteligencia en España se remonta a 1935, cuando el Gobierno de la Segunda República se planteó la conveniencia de articular un Servicio de Información dependiente del Ministerio de la Guerra. La vida de este Servicio fue muy corta, y su actividad, prácticamente nula, ya que el estallido de la Guerra Civil puso punto final a esta primera experiencia.

    Durante la contienda (1936-1939), cada uno de los bandos enfrentados intentó organizar sus respectivos Servicios de Información, lo que tuvo como consecuencia la creación de multitud de órganos de información que intentaban cumplir sus misiones de modo independiente. En los años posteriores, llegaron a existir en España hasta ocho Servicios de Información diferentes, con ámbitos de competencia poco definidos, lo que provocó frecuentes duplicidades.

    Algunos de dichos Servicios, mayoritariamente volcados en la información interior, fueron:

    • El Servicio de Información del Movimiento, que se ocupaba de la información política en todo el territorio del Estado.
    • El Servicio de Información de la Dirección General de Seguridad, que se ocupaba de la investigación de los denominados delitos político-sociales, en colaboración con el Servicio de Información de la Guardia Civil.
    • Los Servicios de Información del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, adscritos a las segundas secciones (Inteligencia) de los respectivos cuarteles generales.
    • Los Servicios de Inteligencia Exterior y de Contrainteligencia, dependientes de la Tercera Sección (Operaciones) del Alto Estado Mayor.


    En 1972 se promulgó el decreto de creación del Servicio Central de Documentación, el SECED, que se constituyó como Dirección General de Presidencia del Gobierno, y que dependía directamente del almirante D. Luis Carrero Blanco, entonces ministro subsecretario de la Presidencia.

    La misión principal del SECED era lo que entonces se llamaba contrasubversión, es decir, el conocimiento de los que se oponían de una u otra forma al agonizante régimen franquista. Así se daba cobertura administrativa a la Organización Contrasubversiva Nacional (OCN). Sin embargo, eran tiempos de cambio, y la labor del SECED no fue ajena a ello: los Servicios de Información españoles de la época cumplieron su labor y contribuyeron a propiciar la llegada de la democracia.

    Miembros fundadores de las unidades operativas

    La nueva etapa en la Historia de España, iniciada al asumir la Corona S.M. el Rey D. Juan Carlos I en 1975, repercutió también en la organización y evolución de los Servicios. Era evidente que había demasiados, estaban incomunicados, sus competencias se solapaban y la mayor parte de sus funciones y objetivos eran impropios de un régimen democrático. Los nuevos tiempos exigían, sobre todo, que se acabaran las interferencias de los Servicios en la política nacional. El nuevo sistema democrático, con la legalización de los diferentes partidos, significó el fin de las actividades contra los grupos de oposición al régimen de Franco.

  • El CESID: la defensa nacional como eje central y la internacionalización

    En 1977, tras la celebración de las primeras elecciones generales de la democracia, D. Adolfo Suárez se convirtió en el nuevo presidente del Gobierno. Con el inestimable impulso del entonces vicepresidente para Asuntos de Defensa, D. Manuel Gutiérrez Mellado, el 4 de julio de ese mismo año nació el primer Servicio de Inteligencia de carácter nacional, el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), para sustituir al SECED y a la Inteligencia Militar, situada en el Alto Estado Mayor de los Ejércitos.

    Mujeres en el Centro

    Con su creación, España se equiparaba al resto de países occidentales, que ya contaban con instituciones de características similares. Cuatro meses después, se estableció que el CESID sería el órgano encargado de obtener, evaluar, interpretar y facilitar al ministro de Defensa cuanta información fuera necesaria para la defensa nacional, atendiendo prioritariamente a las necesidades de la Junta de Jefes de Estado Mayor.

    El general D. José María Bourgón López-Dóriga fue el primer director del Servicio, un organismo que entonces se estructuraba en tres divisiones: Inteligencia Interior, Inteligencia Exterior y Técnica. A Bourgón le sucedió en el cargo el general D. Gerardo Mariñas Romero, que fue director de un Servicio de Inteligencia centrado en dos amenazas: el involucionismo -los intentos de volver al antiguo régimen-, y el terrorismo de ETA.

    Retrato de D. José María Bourgón López-Dóriga
    Escudo CESID, Saber para vencer
    D. Gerardo Mariñas Romero

    En 1981 se definieron las prioridades del CESID, que se convirtió en el órgano encargado de "obtener, evaluar, interpretar y facilitar al titular del Departamento de Defensa cuanta información fuera necesaria o interesara a la Defensa Nacional y que ayudara a prevenir amenazas involucionistas, desestabilizaciones constitucionales y acciones de espionaje".

    Con Leopoldo Calvo Sotelo en el Gobierno y el teniente coronel D. Emilio Alonso Manglano en el cargo de director -puesto en el que permanecería durante quince años-, la "Defensa Nacional" se convirtió en el eje de la labor de un Servicio que iba creciendo en medios e instalaciones.

    Fotografía de D. Emilio Alonso Manglano

    En 1982, el CESID fue designado órgano encargado de satisfacer las necesidades de información del presidente del Gobierno para dirigir y coordinar la acción de gobierno en materia de defensa, y del ministro de Defensa para la ordenación y coordinación inmediata de dicha política y la ejecución de la política militar. Fruto de ello fue la asignación de nuevas misiones que englobaban y ampliaban las anteriores: Inteligencia Interior, Inteligencia Exterior, Contrainteligencia y Tecnología, Procedimientos, Objetivos e Instalaciones de Interés para la Defensa.

    Año 1985. Internacionalización del CESID.

    Los trabajos del CESID en los primeros años del mandato del general D. Emilio Alonso Manglano se dirigieron fundamentalmente a colaborar en el proceso de constitucionalización de las Fuerzas Armadas. En los años 1984-1985, el CESID comenzó a establecer relaciones institucionales con la organización de otros Servicios de Inteligencia que fructificarían en una cooperación permanente en un mundo todavía dominado por la Guerra Fría.

    La atención del Servicio se centró principalmente en la estabilidad del Mediterráneo, transformándolo en uno de los mejores especialistas en Inteligencia del Norte de África y Oriente Medio. Se produjo por ello un salto cuantitativo y cualitativo en el interés y los medios de la División de Inteligencia Exterior, en unos años de consolidación de España en la escena internacional.

    El CESID abrió delegaciones en numerosos países y profundizó en las relaciones de colaboración con otros Servicios similares. Estas relaciones llevaron incluso a mantener contactos periódicos con los Servicios de Inteligencia de la Unión Soviética, el KGB o el GRU, que sirvieron para suavizar tensiones en el escenario europeo en momentos en los que se discutía el despliegue de los misiles estratégicos estadounidenses para la defensa del continente, ante un eventual ataque nuclear de las fuerzas soviéticas. También se fortalecieron las relaciones con otros Servicios, como los israelíes, egipcios, sirios, jordanos, iraníes o iraquíes.

    En paralelo, el CESID desarrolló una actividad de Inteligencia que tenía como objetivo conocer y evaluar los apoyos de los movimientos terroristas, tanto nacionales como internacionales, que cometían atentados en España. Como Servicio de Inteligencia, el CESID no tenía competencias policiales y su función se limitaba al análisis de información que ponía a disposición de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, encargados de la persecución de los delitos.

    Vista uno - aérea del Centro Nacional de Inteligencia 1985
    Vista dos - aérea del Centro Nacional de Inteligencia 1985

    Esta etapa de expansión y consolidación del CESID se vio enturbiada por una sustracción de información clasificada que motivó numerosas críticas contra el Servicio. La crisis causada por estos acontecimientos provocó la designación en 1995 de un nuevo director, el general de división D. Félix Miranda Robredo, que permaneció en el cargo hasta el nombramiento del teniente general D. Javier Calderón Fernández, en mayo de 1996.

    D. Félix Miranda Robredo
    1995 Logo CESID
    D. Javier Calderón Fernández

    En el año 95 se aprobó el Estatuto de Personal del CESID. Si bien hacia el exterior no tuvo especial relevancia por tratarse de una normativa de carácter interno, sí la tuvo para sus miembros, que vieron abierto el camino para su definitiva profesionalización como integrantes del Centro.

    El año 2001 marcó un nuevo hito en la modernización del CESID con el nombramiento del primer civil como director, con rango de secretario de Estado: D. Jorge Dezcallar de Mazarredo, que permanecería en el cargo cuando al año siguiente el CESID se transformó en el CNI.

    Cuadro de D. Jorge Dezcallar de Mazarredo

  • Creación del CNI

    En el mes de mayo de 2002 nació el Centro Nacional de Inteligencia, que heredaba director y funciones del CESID, pero que, por primera vez, estaba dotado de los instrumentos precisos para cumplir los objetivos asignados por las disposiciones legales y reglamentarias, entre los cuales los más importantes eran las dos leyes que regulaban su funcionamiento. También en 2002, fue nombrada secretaria general la primera mujer, Dña. María Dolores Vilanova Alonso.

    Retrato D. Jorge Dezcallar
    Foto Dña. María Dolores Vilanova Alonso

    El 6 de mayo de 2002 se aprobaron las dos leyes que hacían realidad el cambio del CESID al CNI. Por un lado, la Ley 11/2002 de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia, que recoge, de una forma unitaria y sistemática, su naturaleza, objetivos, principios, funciones, aspectos sustanciales de su organización y régimen jurídico administrativo, así como los controles parlamentario y judicial, que constituyen la esencia de su funcionamiento eficaz y transparente.

    Por otro lado, la Ley Orgánica 2/2002, de 6 de mayo, reguladora del Control Judicial Previo a las actuaciones del CNI, que establece un control judicial previo de las actividades del Centro que afecten a los derechos fundamentales reconocidos en los artículos 18.2 y 3 de la Constitución española.

    Junto a estas fechas importantes para el nuevo Centro Nacional de Inteligencia, hay que recordar otras. En una de las etapas más difíciles que ha atravesado el CNI, el día 9 de octubre de 2003 murió en acto de servicio como consecuencia de un atentado terrorista ocurrido en Bagdad (IraK) el miembro del CNI D. José Antonio Bernal Gómez. Posteriormente, el sábado 29 de noviembre, fallecieron en otro atentado terrorista los miembros del CNI D. Carlos Baró Ollero, D. José Lucas Egea, D. Alberto Martínez González, D. José Ramón Merino Olivera, D. José Carlos Rodríguez Pérez, D. Alfonso Vega Calvo y D. Luis Ignacio Zanón Tarazona. A todos los fallecidos se les concedió, a título póstumo, la Cruz al Mérito Militar o Aeronáutico con distintivo rojo..

    Héroes de IRAK
    Monumento en memoria de los caídos del CNI

    El año 2004 quedará grabado para siempre en la memoria de los españoles. El 11 de marzo de 2004, Madrid sufrió el atentado más terrible de la historia de España, convirtiéndose en una víctima más del terrorismo internacional, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

    Después de las elecciones generales de 2004, el nuevo Gobierno decidió llevar a cabo un relevo en la dirección del CNI nombrando secretario de Estado director a Don Alberto Saiz Cortés. Unos meses más tarde fue nombrada secretaria general del CNI Dña. Esperanza Casteleiro Llamazares.

    El CNI acometió esta etapa con el convencimiento de que el terrorismo, con su nueva variante internacional, representaba la amenaza más grave para España y, por ello, incrementó sus esfuerzos para combatirlo, en coordinación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Para esta tarea, el Gobierno decidió, a petición del Centro, aumentar sus capacidades reforzando su plantilla y dotándolo de más recursos financieros. Este aumento presupuestario tuvo reflejo especialmente en la lucha contra el terrorismo de origen islamista radical y en el importante esfuerzo realizado por el CNI sobre los fenómenos vinculados a la inmigración ilegal, sin olvidar la amenaza terrorista de carácter nacional, contra la que continuó trabajando con la misma energía y determinación.

    Retrato D. Alberto Saiz Cortés
    Acto de toma de posesión de Esperanza Casteleiro

    Una vez agotada la legislatura (2004-2008), en el mes de marzo se celebraron elecciones generales y, posteriormente, el Gobierno designó de nuevo a D. Alberto Saiz Cortés para el cargo de secretario de Estado director del CNI. Ese mismo año fue nombrada secretaria general del CNI Dña. Elena Sánchez Blanco.


    Secretaria general del CNI Dña. Elena Sánchez Blanco

  • La consolidación del CNI. Un Centro que mira al futuro

    En julio de 2009 el general D. Félix Sanz Roldán fue nombrado secretario de Estado director del Centro Nacional de Inteligencia.


    D. Félix Sanz Roldán

    En diciembre de 2011 se cambió la adscripción del Centro Nacional de Inteligencia, que pasó del Ministerio de Defensa al Ministerio de la Presidencia. En agosto de 2012, Dña. Beatriz Méndez de Vigo Montojo fue nombrada secretaria general del CNI.


    Dña. Beatriz Méndez de Vigo Montojo

    En junio de 2017, Dña. Paz Esteban López sustituyó a Dña. Beatriz Méndez de Vigo como secretaria general. En junio de 2018 se reestructuraron los departamentos ministeriales y se cambió la adscripción del Centro Nacional de Inteligencia, que pasaba del Ministerio de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales de nuevo al Ministerio de Defensa. En esta nueva etapa el CNI ha mantenido su apuesta por mantener y mejorar su línea de actuación, en un proceso permanente de modernización y adecuación a las necesidades y demandas que tiene la sociedad española del siglo XXI.

    Quizá una de las consecuencias más directas de este nuevo contexto mundial y de las nuevas amenazas sea precisamente la revalorización de la Inteligencia frente a la simple información; o de lo cualitativo frente a lo cuantitativo. Las respuestas que requieren las nuevas incertidumbres no dependen tanto de la cantidad de información —que el mundo globalizado pone en abundancia a nuestra disposición— como la calidad de esa información y, sobre todo, de que se valore e interprete de forma adecuada.

    En el año 2020 se inician los mandatos de Doña Paz Esteban López como secretaria de Estado directora del Centro Nacional de Inteligencia, y de D. Arturo Relanzón Sánchez-Gabriel como secretario general. En mayo de 2022 se inicia el mandato de Doña Esperanza Casteleiro Llamazares”.

    Toma de posesión Doña Paz Esteban López
    Toma de posesión D. Arturo Relanzón Sánchez-Gabriel

    La organización evoluciona constantemente para continuar actuando bajo los principios de eficacia, especialización y coordinación, de acuerdo a las necesidades de Inteligencia definidas por el Gobierno.

    La esencia de la Inteligencia ha sido, es y será siempre la misma: servir de apoyo a las autoridades en la toma de decisiones relativas a la seguridad y defensa del Estado y de los intereses de los españoles. En esa senda y con ese fin, el CNI continúa avanzando, desde el estricto cumplimiento de la ley y siempre presidido por la idea de servicio a España y a los españoles, en busca de una sociedad más estable, más segura y más libre.