
Evidentemente, en todas las guerras se utilizaron servicios de información para conocer lo antes posible los planes tácticos del enemigo, lo que dio lugar a grandes victorias y a no menos sonadas derrotas. Los distintos estados italianos, en el siglo XV, sentaron las bases de lo que hoy conocemos como Servicios de Inteligencia. Entonces, estaban íntimamente ligados al cuerpo diplomático.
Sin embargo, el desarrollo exponencial, lo que ha dado a los Servicios de Inteligencia, a la Comunidad de Inteligencia, la importancia y relevancia que en el mundo tienen hoy en día, se dio fundamentalmente en el período de entreguerras y tras la II Guerra Mundial, especialmente, en las naciones intervinientes. Tras este fatal conflicto, el uso de los Servicios de Inteligencia se generaliza a otros ámbitos de la vida y de la sociedad.
Así, los Servicios de Inteligencia dejan de ser sólo militares para ser también civiles, produciéndose una unión entre ambos en lo que se ha dado en llamar Comunidades de Inteligencia.